Material de la tubería en PRFV

La vida actual sería difícil de imaginar sin Poliéster Reforzado con Fibra de Vidrio. Descubierto para fines industriales a principios del siglo XX, estos materiales se utilizaron primeramente para el aislamiento de casas. Pronto siguieron otras nuevas aplicaciones, y hoy en día este material se usa comúnmente en la industria aeroespacial, automotriz, marítima y de la construcción.

 

De qué está hecho

El Poliéster Reforzado con Fibra de Vidrio (PRFV) es un material formado por una matriz polimérica y fibras de vidrio. La matriz polimérica suele ser de epoxi, viniléster, o de poliéster. La resina aporta resistencia al medioambiente y química al producto y es la matriz que aglutina las fibras en la estructura del laminado, además de definir la forma de una pieza de PRFV. Las fibras de vidrio aportan resistencia al compuesto. Pueden disponerse de forma aleatoria, u orientarse de un modo concreto. El tipo más común de fibra de vidrio que se usa para el PRFV es el vidrio de clase E, que es vidrio de aluminoborosilicato. La fibra de vidrio de tipo E-CR (resistencia eléctrica/química) también se usa habitualmente en aplicaciones que requieren una protección particularmente alta contra la corrosión ácida.

 

Por qué es tan resistente?

Al igual que muchos otros materiales compuestos, los dos materiales se complementan entre sí para formar un compuesto más resistente. El punto fuerte de las resinas plásticas es la carga a la compresión; el de las fibras de vidrio, a su vez, es la resistencia a la tracción. Al combinar los dos materiales, el PRFV se convierte en un material que resiste muy bien tanto las fuerzas de compresión como las de tracción. Los métodos de producción en PRFV incluyen el de enrollamiento en continuo, centrifugado, aplicación manual, esprayado y pultrusión.

 

Cuáles son sus mejores ventajas

El PRFV presenta muchas características beneficiosas. Es muy ligero en comparación con su alta resistencia mecánica, es altamente resistente contra los químicos y la corrosión (gracias a sus propiedades no conductoras, también es resistente a la corrosión electrolítica), la radiación UV, posee mucha estabilidad a la temperatura y es respetuoso con el medio ambiente. El PRFV es estanco, lo que lo hace ideal para todas las aplicaciones en exteriores. Además, se puede personalizar para que sea ignífugo utilizando resinas no inflamables. El PRFV es un material altamente duradero con una larga vida útil, ideal para una amplia gama de aplicaciones en varias industrias.

 

PRFV en la fabricación de tuberías

Desde la década de 1950, el PRFV ha adquirido una posición predominante en la fabricación de tuberías. El abanico de aplicaciones cubiertas por la solución de tuberías de PRFV en la actualidad es muy amplio: desde sistemas de saneamiento y líneas de agua potable hasta tanques de almacenamiento, tuberías de drenaje, conducciones forzadas de energía hidráulica, sistemas de tuberías industriales, así como soluciones de rehabilitación con perfiles especiales de tuberías no circulares, entre otros muchos ejemplos. Los métodos utilizados para instalar las tuberías son igual de variados e incluyen zanjas abiertas, técnica aérea, en suspensiones, bajo el agua, y por medio de tecnologías sin zanjas como el rebase y los microtúneles.